Cada vez que compras algo en Honduras y la factura dice “ISV”, estás viendo el impuesto más cotidiano del país. Pero cuando el que vende eres tú, el ISV deja de ser un detalle en la factura y se convierte en una responsabilidad mensual con el SAR. Aquí te explicamos cómo funciona, en lenguaje de dueño de negocio.
¿Qué es el ISV y qué significa?
ISV significa Impuesto Sobre Ventas. Es el equivalente hondureño de lo que en otros países se llama IVA, y es un impuesto que se aplica sobre la venta de bienes y servicios en Honduras. La tasa general es del 15%, y existe una tasa del 18% para productos específicos como bebidas alcohólicas, cigarrillos y boletos aéreos de clase ejecutiva.
Lo más importante que debes entender: el ISV no es dinero tuyo. Tu negocio lo cobra al cliente en nombre del Estado y luego lo entrega al SAR. Eres un recaudador, no el dueño de ese 15%. Los problemas empiezan cuando un negocio se gasta el ISV cobrado y llega la fecha de declararlo — ese es uno de los errores contables más comunes que vemos.
¿Qué significa el ISV en una factura?
Cuando una factura dice “ISV”, te está mostrando qué parte del total es impuesto. Por ejemplo, si pagas L1,150 por un servicio gravado al 15%, la factura se desglosa así:
| Línea de la factura | Monto |
|---|---|
| Subtotal (precio del servicio) | L1,000.00 |
| ISV 15% | L150.00 |
| Total a pagar | L1,150.00 |
Para calcularlo al revés —saber cuánto ISV trae un total— divides el total entre 1.15: L1,150 ÷ 1.15 = L1,000 de subtotal, y la diferencia (L150) es el ISV.
En la misma factura también puedes ver líneas de importe exento (productos que no pagan ISV) o ISV 18% (productos con tasa especial). Y para que ese ISV te sirva como crédito fiscal, la factura tiene que ser válida: con CAI, dentro del rango autorizado y sin pasar su fecha límite de emisión. Te explicamos qué hace válida una factura en nuestra guía de facturación legal.
¿Qué está exento del ISV?
No todo paga ISV. Están exentos, entre otros:
- Los productos de la canasta básica (arroz, frijoles, leche, huevos, pan, etc.)
- Medicamentos
- Servicios de salud y educación
- Transporte público de pasajeros
- Consumos básicos de agua y energía residencial
Ojo: que un producto esté exento no significa que tu negocio esté exento de declarar. Una pulpería que vende mayormente canasta básica igual puede tener obligación de presentar su declaración, reportando ventas exentas y gravadas por separado. Cada caso es distinto — por eso conviene revisar qué obligaciones tiene registrado tu RTN.
El crédito fiscal: la parte que juega a tu favor
Cuando tu negocio compra con factura, el ISV que pagas en esas compras se convierte en crédito fiscal. A la hora de declarar, funciona así:
ISV que cobraste en tus ventas − ISV que pagaste en tus compras = lo que entregas al SAR
Un ejemplo sencillo: si en el mes cobraste L15,000 de ISV en tus ventas y pagaste L9,000 de ISV en tus compras (mercadería, insumos), solo entregas al SAR la diferencia: L6,000.
¿Ves por qué pedir factura en todas tus compras es dinero en el bolsillo? Cada compra sin factura es crédito fiscal que pierdes — pagas de más sin darte cuenta.
¿Cuándo se declara?
La declaración del ISV es mensual y se presenta dentro de los primeros 10 días calendario del mes siguiente. Es decir, lo que vendiste en enero se declara y paga a más tardar el 10 de febrero.
Se presenta en línea ante el SAR, y en ella se reportan:
- Ventas gravadas al 15% (y al 18% si aplica)
- Ventas exentas
- El ISV cobrado (débito fiscal)
- El ISV pagado en compras (crédito fiscal)
- El saldo a pagar (o a favor)
Es una declaración que no perdona errores: un crédito fiscal mal aplicado o una venta mal clasificada se paga después en ajustes. Por eso, en nuestro servicio de declaraciones la preparamos y presentamos nosotros cada mes y te mandamos el comprobante.
¿Se te pasó la fecha? Cada día cuenta, porque se generan multas e intereses. Te explicamos cuánto puede costarte en qué pasa si declaras tarde, y todas las fechas importantes del año están en nuestro calendario fiscal de Honduras.
Los 3 hábitos que salvan a un negocio con el ISV
- Separa el ISV desde que lo cobras. Ese dinero no es tuyo: apártalo en una cuenta o sobre aparte, y la declaración nunca te agarrará sin fondos.
- Pide factura en cada compra. Sin factura no hay crédito fiscal, y sin crédito fiscal pagas de más.
- No dejes la declaración para el día 10. Cualquier imprevisto (el sistema, un dato faltante) te convierte en moroso por horas de retraso.
¿Te enredas con el ISV, el crédito fiscal o la declaración mensual? Es de lo que más ayudamos a nuestros clientes. Escríbenos por WhatsApp y ponemos tu ISV en orden.